Hoy te invito a que, de nuevo, te pongas en contacto con todo lo que te apasiona y, que intuyes, forma parte de tu "Camino de Vida", y vayas sintiendo como lo vas a plasmar en nuestro "Rincón de Sueños".
El maestro contaba una moraleja al
finalizar cada clase, pero los alumnos no siempre entendían el
significado de la misma.
-Maestro, tú nos cuentas leyendas,
historias y relatos que, supuestamente, pasaron en otro lugar y en
otro tiempo, pero nunca nos revelas totalmente su significado. Luego
nos hablas de cosas que quizás tengan que ver con ese cuento, o las
relacionas con él. Y eso no debería ser así.
-Pido perdón por eso -se disculpó el
maestro-. Permitidme que en señal de reparación os invite a un
jugoso melocotón.
-Gracias señor.
-Quisiera, para agasajaros aún más,
pelaros el melocotón yo mismo ¿me dais permiso para hacerlo?
-Adelante, adelante.
-¿Os importaría que, ya que tengo en
mi mano el cuchillo, os lo cortara en trozos y que fuera más fácil
coméroslo?
-Nos encantaría pero no queremos
abusar de su generosidad, maestro.
-No es abuso si es cortesía mía. Sólo
deseo complaceros. Permitidme también que lo mastique antes de
dároslo.
-No maestro, eso no debería de ser así
-replicó uno de ellos.
-El maestro guardó silencio.
-Si yo, dejándome llevar por mi
entusiasmo, os explicara el sentido que cada cuento tiene para mí,
sería como daros a comer el melocotón masticado.
Autor desconocido.
Todos los recursos están dentro de ti, ¿qué vas a hacer para activarlos?
Dentro de unas horas, después de un intenso verano empezamos un nuevo curso escolar.
Con muchas ganas de veros ya, deseo que cada día que pasemos juntos/as sea una celebración.
La pintura "Las manos del terror" de Guayasamín ha formado parte de nuestro Proyecto de la Prehistoria. Con la intención de participar en la convocatoria que de forma anual nos hace la Asociación de pintores Juan Díaz de Solis, hemos integrado nuestra participación en nuestro actual proyecto.
A lo largo de nuestro recorrido por la evolución del ser humano hemos estudiado nuestro cerebro reptiliano en el que quedan recogidos, en la amígdala, los automatismos que nos han permitido sobrevivir y también el cerebro mamífero antiguo, relacionado con las respuestas emocionales.
Hemos relacionado todo esto con los pintores expresionistas que se caracterizan por la expresión de los sentimientos.
Nuestra aportación a la exposición ha sido un puzzle colectivo creado con una dinámica de cooperación.
Cada pieza del puzzle, en un primer momento, ha sido realizada de forma individual sin conexión alguna con los/as compañeros/as. El resultado fue el siguiente:
Tras negociar en grupo y consensuar sobre el resultado que esperaba cada uno/a de los participantes de esta obra colectiva, se han realizado en grupo las nuevas aportaciones con este resultado.
Este resultado es fruto del diálogo, de ceder al mismo tiempo que se mantiene la idea básica que querían para su final, de una escucha activa a la idea del compañero/a y de compartir ideas, sentimientos y materiales. En definitiva convertir un rectángulo de papel, una pieza de puzzle, en una obra colectiva.
Te invito a disfrutar con esta galeria donde se expone la obra original que hemos trabajado:
Cerca de Tokio vivía un gran Samurai ya anciano, que dedicaba su tiempo a enseñar a los más jóvenes.
A pesar de su edad, corría la leyenda de que aún era capaz de derrotar a cualquier adversario. Una tarde, un guerrero conocido por su falta de escrúpulos, apareció por allí.
Normalmente utilizaba la técnica de la provocación.
Esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento, y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha.
Dada la reputación del Samurai, fue hasta allí para derrotarlo y aumentar su fama.
Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío.
Se dirigieron a la plaza de la ciudad, y el joven comenzó a insultar al anciano maestro.
Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros.
Durante horas hizo todo por provocarlo, pero el anciano permaneció impasible.
Al final de la tarde, sintiéndose exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró. Desilusionados porque el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos preguntaron:
-¿Cómo pudiste, maestro, soportar tanta indignidad?
¿Por qué no usaste tu espada, aún sabiendo que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?
El maestro contestó:
-Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el obsequio?
-A quien intentó entregarlo -respondió uno de los alumnos.
-Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos -dijo el maestro: cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo.
Leyenda japonesa
Te invito a elegir "los regalos" que estés dispuesta/o aceptar.
Había una vez un muelle que vivía tranquilo y seguro dentro de su bolígrafo. Aunque oía muchas cosas procedentes del exterior, vivía creyendo que fuera de su mundo, el bolígrafo, no había nada bueno. Sólo pensar en dejar su bolígrafo le daba tal miedo que no le importaba pasar su vida encogiéndose y estirándose una y otra vez en el minúsculo espacio del boli.
Pero un día, se ácabó la tinta, y cuando su dueño lo fue a cambiar tuvo un despiste. El muelle saltó por los aires y fue a parar al desagüe del lavabo, y por ahí se perdió de vista. El muelle, aterrorizado y lamentándose de su suerte, atravesó tuberías y tuberías, pensando siempre que aquello era su fin. Durante el viaje por las cañerías no se atrevió a abrir los ojos de puro miedo, sin dejar ni un momento de llorar. Arrastrado por el agua, siguió, siguió y siguió, hasta ir a parar a un río; cuando la corriente perdió fuerza, al ver que todo se calmaba, dejó de llorar y escuchó a su alrededor, y al oír sólo los cantos de los pájaros y el viento en las hojas de los árboles, se animó a abrir los ojos. Entonces pudo ver las aguas cristalinas del río, las piedras del fondo, y los peces de colores que en él vivían y jugaban, y comprendió que el mundo era mucho más que su pequeño bolígrafo, y que siempre había habido muchas cosas en el exterior esperando para disfrutarlas.
Así que después de jugar un rato con los peces, fue a parar a la orilla, y después a un campo de flores. Allí escuchó un llanto, que le llevó hasta una preciosa flor que había sido pisada por un conejo y ya no podía estar recta. El muelle se dio cuenta entonces de que él podía ayudar a aquella flor a mantenerse recta, y se ofreció para ser su vestido. La flor aceptó encantada, y así vivieron juntos y alegres. Y siempre reían al recordar la historia del muelle, cuando pensaba que lo único que había en la vida, era ser el triste muelle de un bolígrafo.
Autor: Pedro Pablo Sacristán
¿Recuerdas alguna vez que te hayas sentido como el muelle con miedo a abandonar tu zona de confort?
Teresa en Nieve de Julio, dio el mando a sus emociones durante todo el viaje hacia la casa de su tío. Sin saber como gestionar su enfado, dejó en silencio a su dolor y cuando llegó el momento de divertirse, se negó a hacerlo perdiendo la oportunidad de saborear nuevas experiencias. En su mochila emocional seguramente acumulaba y cargaba con emociones fruto de sus vivencias, de ideas suyas o heredadas, de pensamientos repetidos, de fustraciones, de enfado, miedo, culpa... y de esa necesidad de afecto que durante ese viaje sintió que no estaba satisfecha.
Por fortuna, Teresa, fue consciente de lo que le estaba pasando y al llegar a la casa del campo eligió quitar el poder a sus emociones y regalarse sensaciones y experiencias nuevas.
Te invito a hacer una lectura de las emociones a través de los personajes de esta historia que tiene lugar en el campo de Andalucía.
Te dejo una serie de preguntas para que guie este proceso:
¿Qué emoción crees que está sintiendo?
¿Crees que ha reconocido la emoción?
¿Cómo la expresa?
¿Es asertiva, agresiva o pasiva?
¿Qué información crees que le está dando la emoción?
¿La gestiona o la anula? ¿Cómo lo hace?
¿Cómo lo harías tú?
¿Qué preguntas le harías tú a Teresa o a otro personaje para ayudarlos a gestionar sus emociónes?
Esta es la historia de dos vecinos que eran buenos amigos y que decidieron comprarles a sus hijos sendas mascotas. Uno compró un conejo, mientras que el otro compró un cachorro de pastor alemán. El primero protestó pensando que el perro se comería a su conejo, pero el otro objetó diciendo que, al ser ambos cachorros, crecerían juntos y llegarían a hacerse amigos. Y así fue. Era normal ver al conejo jugando en el patio del perro y al revés. Un día, el dueño del conejo fue a pasar un fin de semana en la playa con su familia y dejaron al conejo en casa. El domingo por la tarde, el dueño del perro y su familia tomaban la merienda, cuando entro el pastor alemán a la cocina. Traía el conejo entre los dientes, muerto y todo sucio de tierra. La primera reacción fue culpar al perro y enojarse con él. En pocas horas llegarían los vecinos, ¿qué les iban a decir? Lo primero que se les ocurrió fue bañar al conejo y dejarlo bien limpito por lo menos para que los niños pudieran despedirse de él. Y así hicieron y lo dejaron en su casita del patio. Apenas llegaron los vecinos, oyeron a los niños gritar y uno de ellos fue corriendo hasta la casa cercana para contar lo que había sucedido: -¡El viernes antes de irnos el conejo se murió y lo enterramos y ahora al volver lo encontramos nuevamente en su casita!
La historia termina aquí Lo que ocurrió después no importa. El gran personaje de esta historia es el perro que, sin haber hecho nada, cargo con toda la culpa. Imagina al pobrecito, desde el viernes, buscando en vano a su amigo de la infancia. Después de mucho olfatear, descubrió su cuerpo muerto y enterrado. ¿Qué hizo él? Probablemente con el corazón partido, desenterró a su amigo y fue a mostrárselo a sus dueños, imaginando poder resucitarlo. Sin embargo otra fue la historia imaginada a partir de la cual fue culpado...
Autor desconocido
Te invito a recordar alguna situación en la que hayas actuado de esta forma creando tu propia versión de la historia. Te dejo esta escalera para que seas consciente de como vamos creando "nuestra película".
Para celebrar, el día de Andalucía hemos creado de forma colectiva un cuento con el que conmemoramos la convivencia de judíos, musulmanes y cristianos en Al-Andalus.
Los gemelos creen ser niños normales y aunque siguen leyendo la mente y hablando en un idioma un poco raro aún no saben que son los niños del unicornio.
¿Qué es lo que más te ha gustado de la segunda entrega de esta colección?
Un día, un becerro tuvo que atravesar un bosque virgen para volver a su pastura. Como era un animal irracional, abrió un sendero tortuoso, lleno de curvas, subiendo y bajando colinas.
Al día siguiente, un perro que pasaba por allí usó ese mismo sendero para atravesar el bosque. Después fue el turno de un carnero, jefe de un rebaño, que viendo el espacio ya abierto hizo a sus compañeros seguir por allí.
Más tarde, los hombres comenzaron a usar ese sendero: entraban y salían, giraban a la derecha y a la izquierda, descendían, se desviaban de obstáculos, quejándose y maldiciendo, con toda razón. Pero no hacían nada para crear una nueva alternativa.
Después de tanto uso, el sendero acabó convertido en un amplio camino donde los pobres animales se cansaban bajo pesadas cargas, obligados a recorrer en tres horas una distancia que podría haber sido vencida en treinta minutos si no hubieran seguido la vía abierta por el becerro.
Pasaron muchos años y el camino se convirtió en la calle principal de un poblado y, finalmente, en la avenida principal de una ciudad. Todos se quejaban del tránsito, porque el trayecto era el peor posible.
Mientras tanto, el viejo y sabio bosque se reía, al ver que los hombres tienen la tendencia a seguir como ciegos el camino que ya está abierto, sin preguntarse nunca si esa es la mejor elección.
(Basado en un cuento tradicional de Portugal).
Paulo Coelho
Y tú, ¿eliges seguir tu camino o sigues tortuosos caminos que han abierto otros/as?
Tienen muchos aspectos en común con otros niños de su edad, juegan, hacen travesuras, ayudan en casa, estudian, cuidan de sus mascotas y quieren a mucha gente. Sin embargo hay algo misterioso en su vida que está marcada por la magia de una cultura lejana en el espacio y en el tiempo...
La increible historia del hada Sisí y el gnomo Nonó
Hace ya mucho tiempo, en los frondosos bosques de Kernerak,vivía un hada de extraordinaria belleza. Se trataba de una joven afable y sencilla, siempre dispuesta a ayudar a los demás con una sonrisa en la boca. El único problema de Sisí, que así se llamaba el hada, era que no sabía decir que no. La joven se desvivía por todo el mundo y por muy complicada que fuese la situación, siempre se empeñaba en agradar y en complacer a todos cuantos la rodeaban. En una choza, llena de trastos viejos y cachivaches, justo a las afueras de ese mismo bosque, vivía un anciano gnomo llamado Nono. Se trataba de un gnomo gruñón y taciturno, temido por aquellos que le conocían. Pero lo más curioso de todo era que, durante sus doscientos años de vida, sus labios jamás habían pronunciado ni un solo sí. Pero el destino, que es muy sabio, quiso que estos dos seres tan dispares se encontrasen. Muy cerca de la choza del gnomo había una fuente de la que brotaba un agua extraordinariamente pura y cristalina. Las múltiples y excepcionales propiedades de este agua eran por todos conocidas. Sin embargo, como el gnomo no dejaba acercarse a nadie a su casa y menos aún coger agua de esta fuente que, por cierto, él consideraba como suya, muchos de los habitantes del bosque tenían que padecer toda una serie de enfermedades que, sin duda alguna, el agua hubiese curado. Antes de que apareciese el malhumorado gnomo por esas tierras, todos podían disponer del agua a su antojo y, en consecuencia, seguir manteniéndose jóvenes y sanos. Hartos ya de esta terrible injusticia, los habitantes del bosque decidieron acabar de una vez por todas con la situación. Decidieron elegir a Sisí como representante legal del grupo y encargarle que fuese a ver al gnomo para echarlo de aquellas tierras. En el fondo, todos tenían un poco de miedo al gnomo, pero como sabían que la joven hada sería incapaz de negarles nada, ni cortos ni perezosos, se dirigieron a su casa. Como de costumbre, Sisí los acogió con la sonrisa en la boca, pero cuando sus vecinos le explicaron la razón de la visita, su rostro se transformó de repente. —Por supuesto que os haré el favor de ir a visitar al gnomo –aseguró ésta– pero yo no soy nadie para echarlo de estas tierras. Lo único que puedo hacer es intentar convencerlo por las buenas para que nos permita utilizar el agua de la fuente. Los habitantes del bosque, riéndose de su inocencia, le aseguraron: —Pero, Sisí, parece mentira que a estas alturas todavía no conozcas al gnomo. Deberías saber que él jamás nos dirá que sí. —Bueno –contestó ella tranquilamente– yo estoy dispuesta a ayudaros, pero dejad que lo haga a mi manera y no os preocupéis porque pienso hacer todo cuanto esté en mi mano para que cambie de idea. Aunque no del todo convencidos y rogándole que tuviese mucho cuidado, sus vecinos la dejaron marchar. Así pues, y despidiéndose de todos ellos, Sisí se dirigió alegremente hacia las afueras del bosque. Pero, de repente, mientras le daba vueltas a la cabeza pensando en cómo podría convencer al gnomo para que les dejase utilizar el agua de la fuente, se encontró con un cervatillo herido. —¿Qué te ha pasado –le preguntó el hada al joven ciervo. —Me alejé un poco del bosque –le contestó éste con voz lastimera– y unos cazadores furtivos me dispararon y me hirieron en la pata. El hada lo tomó entre sus brazos y, acariciándole la cabeza, prosiguió su camino. Temerosos y sin saber cómo reaccionaría el malhumorado gnomo, finalmente llegaron hasta su choza. Éste sentía una especial predilección por los ciervos, ya que de pequeño tuvo uno al que quiso mucho y, cuando el pobre murió entre sus brazos, él se volvió todavía mucho más huraño y antipático. Sin apenas saludarlo, Sisí se dirigió a él y le rogó encarecidamente: —Gnomo, tienes que dejar que moje la pata del ciervo con el agua de la fuente. Si no, lo más probable es que se muera, y a ti no te gustaría esto, ¿verdad? Aunque refunfuñando un poco, el gnomo no sólo le dio permiso al hada para que utilizase toda el agua de la fuente que quisiera sino que, además, la ayudó a curarlo. En cuanto la pata del joven ciervo entró en contacto con el agua de la fuente, éste pareció experimentar una considerable mejoría. La herida había cicatrizado como por milagro y el dolor había desaparecido por completo. Tanto Sisí como el gnomo miraron al ciervo extasiados y el hada agradeció a las fuerzas de la naturaleza y sobre todo a Miracua, la reina de las hadas del agua, el hecho de haber hecho posible esta curación. El malhumorado gnomo percibió tal gratitud en los hermosos ojos del ciervo que se dejó embargar por una sensación, hasta ahora desconocida para él, sumamente agradable y placentera y que, por cierto, cambió totalmente su carácter. Sus labios esgrimieron una especie de sonrisa y reconoció que no siempre hay que decir que no y que a veces, incluso puede resultar mucho más reconfortante decir que sí. Por su parte, Sisí se alegró enormemente de haberles dicho que no a sus vecinos y de haberse negado a echar al gnomo de estas tierras, pues la satisfacción de haber logrado arreglar la situación a su manera, hizo que se diera cuenta de que no siempre hay que decir que sí.
Había una vez un rey que ofreció un gran premio a aquel artista que pudiera captar en una pintura la paz perfecta. Muchos artistas lo intentaron. El rey observó y admiró todas las pinturas, pero solamente hubo dos que a él realmente le gustaron y tuvo que escoger entre ellas.
La primera era un lago muy tranquilo. Este lago era un espejo perfecto donde se reflejaban unas plácidas montañas que lo rodeaban. Sobre estas se encontraba un cielo muy azul con tenues nubes blancas. Todos quienes miraron esta pintura pensaron que ésta reflejaba la paz perfecta.
La segunda pintura también tenía montañas. Pero éstas eran escabrosas y descubiertas. Sobre ellas había un cielo furioso del cual caía un impetuoso aguacero con rayos y truenos. Montaña abajo parecía retumbar un espumoso torrente de agua. Todo esto no se revelaba para nada pacífico.
Pero cuando el Rey observó cuidadosamente, vio tras la cascada un delicado arbusto creciendo en una grieta de la roca. En este arbusto se encontraba un nido. Allí, en medio del rugir del la violenta caída de agua, estaba sentado placidamente un pajarito en su nido...
¿Paz perfecta...?
¿Cuál crees que fue la pintura ganadora?
El Rey escogió la segunda.
¿Sabes por qué?
Porque Paz no significa estar en un lugar sin ruidos, sin problemas, sin trabajo duro o sin dolor. Paz significa que a pesar de estar en medio de todas estas cosas permanezcamos calmados dentro de nuestro corazón. Este es el verdadero significado de la paz.
Anónimo
¿Qué puedes hacer tú para permanecer sereno/a en tu corazón?
Siento que vivimos en una zona privilegiada, mimada de alguna forma por las fuerzas de la naturaleza y por la organización de nuestra forma de vida.
Cada mañana cuando nos levantamos en nuestra casa disponemos de agua, alimentos, ropas... Venimos a nuestro colegio con los materiales que necesitamos y durante el día podemos entretenernos con todo tipo de juegos, juguetes, libros, ordenadores... Si enfermamos disponemos de medicinas y cuidados médicos.
¿Te sientes privilegiado/a?
¿Agradeces por todas las cosas que puedes disfrutar?
Hay muchos niños y muchas niñas que no tienen, ni siquiera, las más básicas necesidades cubiertas.
Hemos hablado sobre Haití y hemos analizado las dificultades tan tremendas que sufren desde hace bastante tiempo, fuertemente acrecentadas tras el terremoto del 12 de enero de 2010.
¿Qué puedes hacer tú para colaborar con ellos/as?
Siempre desde el planteamiento que nos hacemos: gota a gota podemos formar una Marea de Ayuda.
Hoy inaguráis vuestro blog. Os invito a hacerlo de forma solidaria.
Si queréis crear una entrada, aportando desde vuestra manera de entender esta situación, me encantará compartirla en este espacio para, con vuestras palabras, ser su llamamiento al mundo.
Había una vez un canguro que era un auténtico campeón de las carreras, pero al que el éxito había vuelto vanidoso, burlón y antipático. La principal víctima de sus burlas era un pequeño pingüino, al que su andar lento y torpón impedía siquiera acabar las carreras. Un día el zorro, el encargado de organizarlas, publicó en todas partes que su favorito para la siguiente carrera era el pobre pingüino. Todos pensaban que era una broma, pero aún así el vanidoso canguró se enfadó muchísimo, y sus burlas contra el pingüino se intensificaron. Éste no quería participar, pero era costumbre que todos lo hicieran, así que el día de la carrera se unió al grupo que siguió al zorro hasta el lugar de inició. El zorro los guió montaña arriba durante un buen rato, siempre con las mofas sobre el pingüino, sobre que si bajaría rondando o resbalando sobre su barriga... Pero cuando llegaron a la cima, todos callaron. La cima de la montaña era un cráter que había rellenado un gran lago. Entonces el zorro dio la señal de salida diciendo:
¡La carrera es cruzar hasta el otro lado!
El pingüino, emocionado, corrió torpemente a la orilla, pero una vez en el agua, su velocidad era insuperable, y ganó con una gran diferencia, mientras el canguro apenas consiguió llegar a la otra orilla, lloroso, humillado y medio ahogado. Y aunque creía que el pingüino le esperaba para devolverle las burlas, éste había aprendido de su sufrimiento, y en lugar de devolvérselas, se ofreció a enseñarle a nadar.
Autor: Pedro Pablo Sacristán
¿Puedes recordar alguna situación en la que hayas dado este tipo de respuesta para resolver un conflicto?
Masaru Emoto es un experto en vibración y agua y su trabajo está ayudando a conocer aspectos desconocidos de este líquido precioso. Las fotos de estos cristales de agua han dado la vuelta al mundo y se han convertido en una herramienta importante para abrir conciencias. El mérito del trabajo de este simpático investigador japonés ha sido fotografiar la información que transporta el agua. Como a los adultos a veces nos cuesta entender estos conceptos, él ha decido transmitirlo a los niños y a las niñas.
Esta es la carta que envió en 1855 el jefe indio Seattle de la tribu Suwamish al presidente de los Estados Unidos, Franklin Pierce, en respuesta a la oferta de compra de las tierras de los Suwamish en el noroeste de los Estados Unidos, lo que ahora es el Estado de Washinton. Los indios americanos estaban muy unidos a su tierra no conociendo la propiedad, es más consideraban la tierra dueña de los hombres. En numerosos ámbitos ecologistas se le considera como "la declaración más hermosa y profunda que jamás se haya hecho sobre el medio ambiente".
¿Coincides con algunos de los valores que podemos inferir de esta carta? ¿Cuáles de ellos son importantes para incluirlos en tus prioridades?
Bailar, una de mis grandes pasiones, es una actividad que resulta sumamente favorecedora para tu salud física, psicológica y social.
Además de que la diversión está asegurada, un buen rato de baile te regala todos estos beneficios:
A nivel físico:
- Facilita la circulación de la sangre y el tono de la piel. - Aumenta la capacidad pulmonar y muscular. - Favorece la eliminación de las grasas, combatiendo el sobrepeso y la obesidad. - Refuerza el sistema inmunológico lo que te va ayudar a prevenir infecciones y enfermedades. - Fortalece los grupos musculares y mejora la flexibilidad, la fuerza y la resistencia. - Ejercita la agilidad y la coordinación de movimientos, así como el equilibrio. - Corrige malas posturas. - Desarrolla el oído musical, el sentido del ritmo, la memoria y la expresión corporal.
A nivel psicológico y social:
- El baile es un buen método para superar la timidez y hacer nuevas amistades. - Te permite desinhibirte y liberarte de tensiones. - Te convierte en un/a niño/a más vital y positivo/a. - Fomenta la confianza en ti mismo/a, te levanta el ánimo y te eleva la autoestima... - Te prepara para afrontar momentos con cierta dificultad y a tolerar y respetar otros puntos de vista.
Hay bailes para todos los gustos: salsa, danza del vientre, tango, sevillanas, flamenco, funky... Tú eliges.
Cuando a Isidor Isaac Rabí, Premio Nobel de Física, le preguntaron qué le había ayudado a ser científico, respondió: Al salir de la escuela, todas las otras madres judías de Brooklyn preguntaban a sus hijos: "¿Qué habéis aprendido hoy en la escuela?". En cambio, mi madre decía: "Izzy, ¿te has planteado hoy alguna buena pregunta?".
Este relato ilustra el dicho de que la botella puede verse medio vacía o medio llena. Depende de nuestra actitud.
Dos vendedores de zapatos son enviados a África para vender sus productos.
Tan pronto como desembarcaron, el primer vendedor vio que todo el mundo iba descalzo y mandó un telegrama a su jefe:
- Vuelvo en el primer barco. Aquí nadie utiliza zapatos.
Una semana más tarde llegó un segundo vendedor, el cual se encontró con la misma situación, sólo se veía gente descalza por las calles, pero éste envió el siguiente telegrama a su empresa:
- Me quedo aquí. Perspectivas fabulosas. No tenemos competencia.
Qué difícil cantarle a tierra madre Que nos aguanta y nos vio crecer Y a los padres de tus padres y a tus hijos, los que vendrán después Si la miras como a tu mamá Quizás nos cambie la mirada Y actuemos como el que defiende a los suyos y a los que vienen con él La raíz de mis pies yo sentí, Levanté la mano y vi Que todo va unido, que todo es un ciclo: la tierra, el cielo y de nuevo aquí Como el agua del mar a las nubes va Llueve el agua y vuelta a empezar Oye, eee Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth No se trata de romper ventanas, ni farolas, ni de caras Mejor romper conciencias equivocadas Oye, nadie nos enseñó ni a ti ni a mí Nadie nos explicó ni a ti ni a mí Mejor aprender, que corra la voz y quizás conseguir Bombeando tierra madre dice, Bombeando tierra madre te dice basta Bombeando, bombeando a tierra madre escuché Bombeando tierra madre dice ponte en pie Bombeando ponte en pie Bombeando tierra madre dice ponte en pie, mírame Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth
Oh mamá reclama Se le apaga la llama Y esto no es de hoy, ya tiempos atrás voy hoy Décadas degradando Ya mamá reclama Se le apaga la llama Se la venden hoy De lo que fue a lo que es hoy Se le magnifican sus latidos hoy Llaman llaman, mamá tierras llaman Ya que las manejan sin plan Demasiadas cavan, otras se caen, luego frutos no dan Llaman llaman, mamá tierras llaman Oídos sordos les hace "el man" Miradas se tapan Contaminan hasta que eliminan Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother Herat Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth Grité, grité Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth Grité, grité No, no, no lo ves Va muriendo lentamente Mamá tierra, mother earth.
Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: No sabía quién era.
- Lo que te falta es concentración, le decía el manzano, si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ve que fácil es?"
- No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y ¿ves que bellas son?
Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:
- No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución. No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo, conócete, y para lograrlo, escucha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.
- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole:
- Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso, dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros, belleza al paisaje... Tienes una misión, cúmplela.
Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.
Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos.
Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.
Autor desconocido
Y tú, ¿estás dispuesto/a a conocerte y Ser tú mismo/a?
La autoestima es la percepción que tienes de ti mismo/a o lo que viene a ser lo mismo, la conciencia que posees como persona de tu propio valor y aquí es importante entender que todos/as contamos con bastantes aspectos buenos y otros que son mejorables.
La autoestima es un elemento básico en nuestra formación y crecimiento personal, ya que nos aporta la sensación gratificante de querernos y aceptarnos tal como somos, siendo clave, por tanto, para tener una relación sana con nosotros/as mismos/as y con las demás personas, pues como hemos hablado, tal como te tratas a ti, tratas a los demás.
Esta percepción que tienes de ti mismo/a es totalmente independiente de lo que piensen de ti los demás. A veces las cosas a nuestro alrededor no son del todo agradables y pueden llevarnos a no sentirnos bien con nosotros/as mismos/as. Son en esos momentos cuando podemos elegir de forma consciente mandarnos mensajes positivos que refuercen el afecto que nos tenemos.
Estamos conociendo, poco a poco, a Noema, la protagonista de esta historia. Su autora juega con las palabras y nos hace reír y sonreír a menudo. Sin embargo, Noema a veces parece triste y enfadada.
Hoy la hemos ayudado a resolver "sus problemas interiores" aportando soluciones para esos momentos en los "que grita para adentro".
Aún no nos ha descubierto el secreto "que guarda en su corazón".